Ni más ni menos que 45.000 kilómetros es la distancia que recorre esta gran arteria que vertebra el continente americano; un proyecto de asfalto que atraviesa un total de 13 países del norte, centro y sur del continente americano y ofrece a todos los amantes del motor y la aventura los escenarios más bucólicos y salvajes.
Al más puro estilo Jack Kerouac en On The Road podréis entrar en los caminos serpenteantes que explican de algún modo la experiencia de vivir en América: con equipaje en el Norte y de mochilero cuando se mira al Sur. Formas de vivir esta apasionante travesía hay muchas, pero, independientemente de que lo hagáis en coche, bus, motocicleta o autostop, toda información es poca y lo más importante es organizar con atención y antelación el equipo que os acompañará durante el viaje.
El recorrido es ambicioso y es necesaria una preparación previa para aprender, entre otras muchas cosas, a respirar a más de 3.000 metros de altura para cuando estéis en la impresionante Cordillera de los Andes o la ruta de los Incas (Quebrada de Humahuaca).
También es fundamental organizar bien el itinerario para anticiparos a todo tipo de eventualidades porque trasladarse a estas regiones puede resultar arriesgado.
Climas diversos, selvas tropicales, montañas heladas, estaciones de lluvias, tramos pocos transitables y otros perfectamente asfaltados, desiertos, mares, puertos pesqueros, poblados indígenas como las etnias Quechuas y Aymaras, escenarios como la Pampa, ciudades como Rosario o Tucumán y países como Ecuador son sólo algunos de los platos fuertes de esta experiencia única.
La oscuridad en la selva del Sur es profunda, pero la luz os espera al norte, en Alaska.
Fotografía: longhorndave / Steve Deber