Estamos acostumbrados a leer y escuchar mucha información sobre el cuidado de las uñas, pero siempre de las femeninas. Quizás por eso no seamos totalmente conscientes de la importancia que tienen para los hombres: se convierten en una de las mejores cartas de presentación en las reuniones y en los encuentros y el estado en que se encuentren dice mucho de cada persona.
Para mantenerlas en el mejor estado posible, hay que empezar por una dieta equilibrada, rica en proteínas, calcio y vitaminas porque en muchos casos la malnutrición las debilita hasta hacerlas quebradizas.
Es fundamental que las tengamos siempre cortas y que cuando las limemos lo hagamos siempre en la misma dirección para evitar que se rompan. Además, es importante que cuando nos lavemos las manos nos preocupemos de limpiarlas también por debajo para quitar resto de suciedad y bacterias.
Mantener las manos bien hidratadas es sin duda otra forma de cuidar tanto uñas como cutículas. Y pos supuesto lo recomendable es acudir de vez en cuando a un centro estético para que nos hagan una manicura y pedicura. No hay que confundirse: se trata de sanearlas y eso no entiende de sexos.
En casa, el cuidado pasa también por proteger nuestras manos de los productos de limpieza agresivos con unos simples guantes.
Si quieres un remedio casero para fortalecerlas mezcla aceite de ricino y limón en un recipiente e introduce las manos durante varios minutos.
Como curiosidad: una uña puede tardar hasta seis meses en crecer desde la base hasta la punta (en el caso de las uñas de los pies puede ser hasta el doble de tiempo), con lo que resulta fácil comprender que hay que saber tratarlas.
Y por supuesto, ¡olvídate del vicio de comértelas o morderlas!
Fotografía: Victor Bezrukov